Playa Ancha

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lunes, 14 de marzo de 2011

¿Qué es el diseño?

El Diseño es definido como la concepción y planificación de todos los productos elaborados por el humano: ordenamiento del entorno al remodelar los materiales naturales con el fin de satisfacer necesidades y lograr nuestros propósitos; por lo tanto, al diseño se lo considera un instrumento para mejorar la calidad de vida.

A lo largo del Siglo XX, el diseño ha formado parte importante de la cultura y la vida cotidiana. Su alcance es muy amplio e incluye desde objetos tridimensionales hasta comunicaciones gráficas y sistemas integrados de la tecnología de la información en entornos urbanos.

Los orígenes del diseño se remontan a la Revolución Industrial y a la aparición de la producción mecanizada. Antes de ese período, los objetos se fabricaban artesanalmente y la concepción y realización de un objeto la llevaba a cabo un individuo en su taller.

De este modo, una simple tetera o un mueble, podían tener un costo muy elevado debido a la cualidades de los materiales y la dedicación con que se debían elaborar, lo que hacía que los objetos fueran muy preciados y se heredaran de generación a generación dentro de una misma familia.

Pero el sistema de producción en serie con que funcionan las fábricas, reemplazó la manufactura artesanal de objetos y dio nacimiento al diseño moderno.

El diseño, como lo entendemos desde la Revolución Industrial, permite que se cree una matriz única, es decir, una forma original del objeto (ya sea bidimensional o tridimensional), que es la base desde la cual se realizan después múltiples copias industriales

Componentes considerados en el diseño moderno
  • Materiales
Son los objetos y substancias naturales cuyas formas y propiedades modificamos en el proceso de diseño, con el propósito de que las formas de los materiales existentes se vuelvan apropiadas para lo que deseamos o necesitamos.

El diseñador necesita saber cuáles son las propiedades del material, de modo que pueda idear diseños que resulten adecuados a éste y quizá descubrir nuevos modos de utilizarlos: dureza, blandura, resistencia, fuerza tensora o compresora, ductilidad o rigidez, color, todo ello determinará qué formas aceptará un material y para qué funciones resultará adecuado.

No obstante, es bastante común que a un material se lo adapte a funciones tradicionalmente realizadas por otro.

Así, la aparición de nuevos materiales como el acero, plástico y caucho, estimularon innovadoras ideas de diseño y dieron nuevas características físicas a objetos familiares.

Ese proceso de adaptación de materiales es constante y sucede hasta hoy en día.

¿conoces los zapatos de caucho? ¿las muebles inflables? ¿las cámaras fotográficas desechables? ¿la ropa de tela de cáñamo?
Esos son algunos ejemplos de readaptación de materiales.

  • Procesos
Son las acciones físicas que dan a un material las formas diseñadas.
En el caso de pequeñas empresas, tales como la alfarería o la fabricación de muebles sencillos, el artesano es también el diseñador; a veces las creaciones formales son originales, pero frecuentemente son ideas tradicionales repetidas de modo rutinario, generación tras generación.

En obras de mayor envergadura, como la construcción de una catedral, las habilidades de los artesanos, como canteros y carpinteros, siempre están subordinadas a un diseño global, y estas personas trabajan según normas aportadas por el diseñador.

Durante el período industrial inicial, la fabricación de productos se fraccionó en procesos separados más simples, cada uno de los cuales podía ser llevado a cabo por personas que no siempre tenían que ser artesanos, en el sentido clásico del término.

Actualmente, el diseñador industrial y el técnico de procesos, que trabajan con máquinas complejas y normas técnicas aportadas por clientes a quienes la manera de obtener el resultado no siempre les preocupa, han erosionado aún más el alcance y el valor de las destrezas manuales en la industria.

Como resultado, hoy en día, las verdaderas Artesanías han llegado a ser ámbito exclusivo de personas que procesan sus propios materiales, diseñan sus propios productos y se consideran a sí mismos artistas independientes.
 
  • Forma
Podemos considerar el diseño como un tipo de modelado mental, una variedad del pensamiento abstracto derivado de la actividad básica humana de manipular y remodelar el mundo físico.

Algunos tipos de pensamiento formal, como las matemáticas, son muy abstractos. Pero el diseñador debe idear formas que puedan ser transformadas en realidades con los recursos disponibles.

Los diseñadores creativos pueden dedicarse a idear nuevas formas que supongan un reto para los procesos y materiales ya existentes.
Si un diseñador idea una silla de metal, debe estudiar factores tales como la fuerza del acero, la forma del cuerpo humano y las estructuras estabilizadoras.

Y aunque no participe en la fabricación real de la silla, debe modelar el diseño con un claro sentido de cómo puede realizarse. Los dibujos y especificaciones que el diseñador realiza tienen que transmitir a otras personas las formas, componentes y materiales necesarios para concretar su proyecto.
  • Propósitos y función
La forma de un objeto está determinada, en gran medida, por su propósito; en muchos casos por múltiples propósitos, tanto prácticos como psicológicos.

En un extremo, por ejemplo, están las radios portátiles taiwanesas de bajo costo, tamaño pequeño, relativa resistencia y alta distribución, cuya intención primera es satisfacer la necesidad de radios en el tercer mundo, en desmedro de la calidad.


En el otro extremo se hallan los grandes monumentos culturales tales como catedrales, edificios públicos, torres, etc... que son pensados para responder no sólo a propósitos prácticos, sino también estéticos, espirituales y políticos.
Entre ambos extremos hay una enorme variedad de tareas que debe cumplir el diseño: dar forma a automóviles, empaquetar cereales, maquetar anuncios, elaborar formatos de computadores, etc.

Esta variedad productiva nos señala que los extremos no están efectivamente separados, que a menudo se tocan y se articulan para lograr en conjunto sus propósitos. Tendemos a considerar la función y el aspecto (lo práctico y lo estético) como mutuamente excluyentes, y no nos damos cuenta de que el diseño puede aplicarse a ambos, e integrarlos efectivamente.

Propósito y función son dos cosas distintas; por un lado, está el objeto que tiene un solo propósito, una función. Por ejemplo, el martillo está pensado sólo para golpear cosas. En el otro lado está el objeto puramente estético, como la pintura abstracta. Carece de función (porque ni siquiera describe el mundo físico como la pintura figurativa) pero tiene un propósito: la expresión y presentación de sentimientos y sensaciones.

Los propósitos varían desde el más simple al más complejo; lo mismo ocurre con las soluciones. Una buena solución de diseño puede ser compleja, pero el mejor diseño generalmente parece sencillo, contradiciendo las complejidades de su formulación.

Un excelente diseño, que se convierte en un clásico que marca época y estilo, es aquél que logra combinar una innovadora solución práctica con belleza y atractivo visual.


Naturaleza y diseño.


Antes de que el ser humano creara artefactos útiles con sus propias manos y luego ideara las pautas de diseño, ya la naturaleza nos regalaba maravillosas fuentes de inspiración.

Las formas, estructuras y colores de los distintos elementos del medio ambiente muchas veces nos parecen hermosos y cercanos a la perfección.

Los diseñadores y arquitectos también han sentido esto mismo.

Así, para muchos de ellos, la naturaleza es el mejor lugar para encontrar soluciones formales y aplicarlas a sus creaciones.

A continuación podrás ver una selección de imágenes de estructuras de elementos de la naturaleza que presentan un interés especial desde la perspectiva del diseño.

También hay imágenes de diseños que claramente se relacionan con la naturaleza, para que compares y descubras las semejanzas.

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